Y, lo mejor es que empiece antes de que yo haya llegado.

Aunque no existe una única manera de organizar un encuentro de autor.

Cada colegio, biblioteca, librería, club de lectura, feria o festival tiene su propio espacio, sus lectores, sus horarios y, por supuesto, sus propias ideas e iniciativas.

Por eso, antes de preparar nada, lo primero que hago es escuchar qué necesitáis.

Y si ya tenéis perfectamente claro cómo queréis organizar la visita, estupendo. Contadme vuestra propuesta y haré todo lo posible por adaptarme.


Cada encuentro es una nueva aventura y una gran oportunidad de aprender y conversar, ¿te apuntas a vivir el tuyo?


Hablar siempre ha sido uno de mis pasatiempos favorito.

¿Y si empezamos charlando?

Así de fácil: podemos empezar simplemente charlando. Podemos hacerlo por correo electrónico, por teléfono, a través de Whatsapp o incluso si nos vemos en el súper o paseando por la calle. Si me conoces un poco, ya sabes que hablar conmigo es muy sencillo. Y si no me conoces, prueba y ya verás qué fácil es.

Cuando vayamos a quedar, necesitaré saber dónde será el encuentro, quiénes participarán, las edades que tienen, qué libro o libros habéis leído y qué os gustaría conseguir con la visita.

A partir de ahí podemos decidir juntos la mejor manera de organizarla.

No hace falta preparar un gran proyecto. Algunas veces basta con un correo que diga: «Hola. Somos dos clases de quinto, hemos leído El paseo de Jaima y nos gustaría que vinieras a conocernos».

Y empezamos desde ahí.

Si ya sabéis cómo queréis hacerlo…

Perfecto.

Hay centros, bibliotecas y organizaciones que llevan muchos años realizando encuentros de autor y tienen muy claro el formato, los grupos, los horarios y la organización.

En esos casos no necesito reinventar nada. Me adapto a vuestra propuesta.

Leer el libro cambia el encuentro

Esto no hace falta que te lo diga, ¿verdad? Los encuentros funcionan especialmente bien cuando los lectores han tenido tiempo de conocer antes la historia y han investigado un poco sobre el autor, es mucho más divertido así.

No necesito que lleguen con fichas, cuestionarios ni trabajos preparados. Y, por favor, si es posible, que no hayan tenido que hacer ningún examen de lectura (imagina cómo me mirarían si lo hubiesen suspendido). Me basta con que hayan leído, pensado, disfrutado, discutido o incluso se hayan enfadado con el libro.

Y es que entonces tendremos una conversación común que afrontar. Y será estupenda.

A veces, para que haya un encuentro, es tan fácil como que una o dos clases completas hayan adquirido y leído el libro. Si lo hacéis así, os ponéis en contacto y, especialmente en centros públicos de la Comunidad de Madrid, estudiaremos la posibilidad de organizar la visita. Si estamos más lejos, todo es cuestión de hablarlo y buscar la mejor fórmula.

Cada situación es diferente, así que lo mejor es preguntarme.

  • Una conversación cruzada
  • Debate
  • Preguntas y respuestas
  • Juego y creación
  • Alguna sorpresa
  • Puede que alguna afirmación inesperada (no muchas, prometido)

¿Y cuánto dura cada encuentro?

El tiempo que necesitemos, claro.

La duración depende del grupo, la edad, el espacio y el tipo de actividad.

Como orientación, un encuentro suele funcionar bien en sesiones de 45 a 60 minutos, aunque podemos preparar actividades más breves, encuentros más largos o varias sesiones durante una misma mañana o jornada.

También podemos organizar diferentes grupos por edades o cursos.

Lo importante no es llenar una hora. Es aprovecharla.

Foto con Plyngo

Colegios e institutos

Encuentros con una clase, varios grupos, niveles diferentes o actividades organizadas alrededor de una lectura común.

Librerías

Presentaciones y encuentros más cercanos, con grupos pequeños de lectores, familias o clubes de lectura.

Bibliotecas

Clubes de lectura, encuentros familiares, conversaciones abiertas o actividades vinculadas a alguno de los libros.

¿Dónde podemos encontrarnos?

Clubes de lectura

Me gustan especialmente porque permiten conversar con lectores que ya han convivido con el libro y llegan con opiniones, preguntas y buenos debates.

Ferias y festivales

Presentaciones, conversaciones, encuentros públicos, actividades participativas o propuestas específicas vinculadas a la programación.

Otros espacios

Centros culturales, asociaciones, ayuntamientos, jornadas literarias… Si hay lectores y ganas de hablar de libros, probablemente podamos inventar algo.

Los libros viajan bastante bien

Yo también intento hacerlo. De hecho, ¡me encanta recorrer el mundo, con los libros y con la radio!

He participado en encuentros, actividades y proyectos fuera de mi entorno habitual y me alucina descubrir nuevos colegios, bibliotecas, librerías y lectores.

Cuando la actividad se celebra fuera de la Comunidad de Madrid, especialmente si implica desplazamiento, alojamiento o una jornada completa de trabajo, estudiaremos juntos cada caso. Lo mismo ocurre con ferias, festivales, bibliotecas, ayuntamientos y otras entidades.

Cuéntame la propuesta, el lugar y la fecha y vemos cómo hacerla posible. Seguro que encontramos la manera


Cada encuentro necesita su propia fórmula

Según el tipo de actividad, el número de sesiones, el desplazamiento y la entidad organizadora, las condiciones pueden ser diferentes.

En algunos proyectos la visita puede estar vinculada a una lectura colectiva o a la adquisición de ejemplares por parte de los participantes.

En otros casos, el encuentro se plantea como una actividad profesional con sus correspondientes honorarios, a los que pueden añadirse los gastos de desplazamiento cuando sea necesario.

No trabajo con una única fórmula para todos los espacios.

Lo mejor es que me cuentes qué queréis hacer y busquemos juntos la manera más adecuada de organizarlo.



Encuentro en la Librería Serendipias de Tres Cantos

Recuerda.

Para empezar solo necesito saber…

Dónde queréis organizar el encuentro.
Cuándo, aunque la fecha todavía sea aproximada.
Quiénes participarían y qué edades tienen.
Qué libro habéis leído o queréis trabajar.
Cuántos grupos participarían.
Y qué idea tenéis, si ya existe alguna.

Con eso podemos empezar a hablar.


¿Nos ponemos de acuerdo?

Si ya sabes exactamente qué quieres hacer, cuéntamelo.

Si todavía no lo tienes claro, cuéntamelo también.

Podemos preparar una visita sencilla, varias sesiones, un encuentro alrededor de un libro, una actividad para una biblioteca, una conversación con un club de lectura o algo que todavía no se nos haya ocurrido.

Lo importante es que haya lectores al otro lado.