
Bajo la losa de piedra,
escondidos en la sombra
dormitan varios dragones
dibujados en la roca.
Bravos guardias de colores
que reptan en las alturas
y protegen a las gentes
de peligros y locuras.
Dragones, fieros dragones,
protectores de este pueblo,
lleváis siglos con nosotros
en vuestro eterno silencio.
Arrancaos ya de la piedra,
en libertad surcad los cielos,
sed, por fin, infinitos
sueños, ideas y cuentos.
Dragones, fieros dragones,
vigilantes de los sueños,
sed libres entre las calles
y habitantes de este pueblo.
Bajo la losa de piedra,
mientras la luna nos vela,
serpentean cada noche
los dragones de la iglesia.
Poema escrito el 7 de agosto de 2026
Javier Fernández Jiménez


Deja un comentario