Imagen de cabecera blog de Javier Fernández Jiménez

El río de plata


La luna reflejando su haz de plata en el mar

Bajo la luz de la luna todo parecía diferente. Yanshir sabía que en realidad no era que la luna iluminara por sí misma, sino que servía como reflejo de la luz del sol. Al igual que el mar se convertía en un extraño y atrayente espejo de aquel río ondulante.

Mantuvo la mirada en la estela durante unos minutos y se dejó mecer por el tranquilo pero inagotable oleaje. Dejó de sentir miedo y frío, para encontrar una sensación de cálida acogida en el pecho. El mar lo llamaba, lo arrullaba con un abrazo inconcebible.

Llevaba tanto tiempo buscando su lugar en el mundo… el viaje había empezado hacía demasiados años. Llegó a pensar que jamás encontraría un hogar propio y, ahora, de repente, sabía dónde estaba su casa. No sin esfuerzo saltó sobre el río plateado y, con un paso ligero, caminó sin descanso en dirección a la luna.

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