Clap, clap, clap, clap,
caen hasta el suelo
clap, clap,
caen sin parar.
Clap, clap, cataclap,
caen y te mojan
clap, clap,
si te dejas mojar.
Clap, clap, clap, clap,
clap, clap, cataclap.
La lluvia de otoño
clap, clap,
te puede empapar
clap, clap,
si vas sin paraguas
te vas a mojar.
Clap, clap,
clap, clap.
Clap, clap, cataclap.
Y si caminas mojado
y no te puedes secar…
¡atchús!
¡Estornudarás!
Guía de instrucciones para usar este poema.
¡Atención! Este no es un poema cualquiera. Es un poema para jugar y para reír todo lo posible.
Hay que leerlo con calma y parando para jugar. Se puede pedir a quienes estén cerca que acompañen cada clapeo dando palmas o golpes o haciendo un ruido acordado entre todos. También ese sonido puede funcionar como eco o como fondo. Tenemos que sentir que nos estamos mojando todos, pero de verdad.
Y, por supuesto, el estornudo final tiene que ser colectivo y estruendoso. Si usas estas instrucciones, el poema será divertidísimo de compartir.
Tras un estudio concienzudo NO HEMOS ENCONTRADO CONTRAINDICACIONES. Solo si se repite siete veces seguidas puede acabar dejando un ligero dolor de cabeza o algún mareo ocasional.



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